Palma, a 8 de Marzo del 2008
El fracaso escolar “espoleado” por el aumento de población, este decía así. El alto porcentaje de fracaso escolar de Baleares se debe al incremento de la población escolar en los últimos años y porque la economía estacional provoca que muchos de los escolares se incorporen a mitad de curso. El director del Instituto de Ciencias y Educación de la UIB, Luis Ballester, así lo reveló en las presentaciones de IV. Congreso Anual sobre el Fracaso Escolar, que se celebrará en el Conservatorio de Música y Danza de Palma los días 3 y 4 de abril del 2008, que se centrará en las variables de éxito que caracterizan a los centros. Ballesteros apostó por cambiar la concepción del “todo o nada” en los Centros escolares por el valor añadido, donde las pequeñas mejoras en la calidad de la enseñanza pueden suponer cambios notables a medio o largo plazo. El director de Estudio 6 Joan Cerda remarcó que los centros escolares son “una variable de primer orden para garantizar el éxito escolar “explicó que mejorar su organización interna y su currículo pedagógico puede ayudar a que se consigan mayores cuotas de éxito. Luego, tras terminar este discurso, el tío se quedaría tan ancho. Una enternecedora foto de un niño con un lápiz, por debajo de dicha foto otra frase subrayada y esta dice así: La población escolar crece. Tal vez con la cara de inocencia del niño se quiera distraer las tonterías que se dicen. No digo que no tengan sentido, bueno si estas se hubieran dicho hace cuarenta años tal vez los educadores y los padres estarían preparados para tratar a la juventud, ya que esta siempre ha sido la misma: niños que quieren aprender. Y diría más, decir que el fracaso escolar es por el incremento de le la población de alumnos, creo que es ofender la dignidad y la inteligencia de nuestra Universidad.
La Universidad, catedral de la cultura, sabiduría e inteligencia de los pueblos, en este caso de las Islas Baleares, es, y no lo pongo en duda, capaz de saber de qué pie cojeaba el último dinosaurio cuando este murió, pues sí ahora en el 2008 tienen que celebrar el congreso anual sobre el fracaso escolar, más les vale. Se me ocurre donde se podría celebrar el próximo congreso - éste sería en Lepe y el día sería el de los santos inocentes. Señores que ya estamos en el siglo XXI que no os habéis enterado espabilados.
Saben lo que pensamos los analfabetos de la calle, primero que nos partimos el culo de risa, luego que el fracaso escolar ya viene de lejos, tal vez desde la depuración de los maestros de la República - así que este congreso tendría que ser casi el 70 no el cuarto. Lo que pasa y esto lo sabemos también los analfabetos de la calle e hijos de los que perdimos el curso y la guerra, es que en aquél tiempo y muchos años más, los títulos de profesor se repartían como las ostias en las iglesias. Solo tenían que saber Historia sagrada, los diez mandamientos y (de estos se podía excluir el de no matarás) y luego, saber y estar bien convencido de que Dios está en los cielos y el Papa en Roma, Saber cuántos eran los reyes “Católicos”, ¿fácil, no?, además la lista de los visigodos, y quien fue Viriato. Bueno, esta hasta yo la sabía, las otras en realidad yo no las hubiera aprobado, aunque también cabe decir que ni lo intenté. Si Viriato fue un pastor este llegó a ser caudillo, murió asesinado mientras dormía - también muy fácil para una carrera de dejémoslo así: de… También pienso que era muy fácil llegar a caudillo ¿no? Pues solo saber manejar un rebaño de Borregos, una bendición y luego un paseo bajo palio. Una vez aprobado este examen, unas palmaditas, un diploma, una pandereta y un consejo, ala, que inventen ellos.
No, estas asignaturas no servían para nosotros ya que queríamos saber de otro pastor, este de cabras, que también murió asesinado y tuberculoso en un campo de concentración, este era de Orihuela. Sí, éste era Miguel Hernández, pero éste no evaluaba en los exámenes. No, el fracaso escolar y estoy seguro que en la Universidad también lo saben, es por falta de principios: primero de los educadores, segundo de los padres de los alumnos y tercero de los alumnos con menos responsabilidad. Falta de principios y una buena preparación de pedagogía a los educadores La que recae exclusivamente sobre la Universidad o en todo caso sobre los responsables de esta. Su deber es proteger la cultura y esta solo estará a salvo con buenos educadores de Pedagogía, sobre todo en primaria.
Sin estos requisitos los alumnos como antaño seguirán teniendo una empanada mental, más bien una diarrea mental. El fracaso escolar “espoleado” por el aumento de población - quiero que conste que no son palabras mías, Dios me valga. En mi barriada de Son Españolet en el 1936 teníamos un colegio con el mismo nombre, Colegio Público de Son Españolet. Pues bien por entonces serían unas seis, tal vez algunas más tiendas de comestibles, cafés o bares. En la actualidad seguro que ya son más de quince o veinte los supermercados y bien seguro que cada uno de estos supera la clientela de todas aquellas, pues no es necesario ser Pitágoras para adivinar el incremento potencial de consumidores, luego los bares. Nunca he oído una queja por parte de los comerciantes, se alegran del aumento de población, faltaría más. ¿Pero sabe lo que no ha cambiado? Los colegios públicos, uno había y uno hay y este abandonado. Con media docena de profesores este podría aliviar lo que Usted llama “aumento de población escolar”. Si analizamos las tiendas de “comestibles” de antaño cabría decir que estas sobraban, ya que la comida en una sola cogía. Esto también pasaba a los colegios, sobre todo públicos. De pronto desaparecieron los educadores, la cultura y la dignidad, era como si de pronto a estos valores se los hubiera tragado la tierra; bueno, en la actualidad aún intentamos recuperar algo de ellos, la memoria y su recuerdo es lo último que se pierde, y estos se lo merecen.
En cuanto referente a la de Son Españolet, si yo le contara… bueno y porque no, pero será un poco más adelante ya que antes le contaré un refrán de mi sabio abuelo, este siempre me decía:
Libertario ten presente que sabe más un sabio y un burro juntos que un sabio solo – entonces, según la teoría de mi sabio abuelo, cabría la posibilidad de que a la Universidad les falte el burro. Pero luego están los políticos que también son responsables, a estos también les podríamos aplicar la misma fórmula, solo cabría cambiar los términos - así que según mi sabio abuelo a estos les sobran los burros y les faltan los sabios. En la escuela de Son Espanyolet el curso 39/40 sería el último que los tres hermanos Aurora, Galileo y yo pudiéramos asistir, sin explicación ni derecho a ésta. Bueno, ya por el 37 habían desaparecido los profesores, algunos de estos era como si les hubiera tragado la tierra. Algo de esto en realidad pasó, luego le tocó a la directora Dª María, a mi señorita de la cual lamento mucho no recordar su nombre. Solo recuerdo que ella fue mi primer (amor platónico) bueno después de mi madre, pero sí recuerdo que no pasó un solo día sin que le llevara una flor, bien del jardín o del campo que nos venía de camino. Por entonces aún no había pasado el caballo de ATTILA, así que o bien Galileo o bien Aurora, está más frecuente, solían aconsejarme en la más bonita: Tario llévale esta hoy, y así día tras día… pero esta ilusión de ir a clase no duró mucho. Esto siempre pasa a las cosas buenas o agradables que duran poco. De aquél centro todo desapareció, los profesores, los comedores y sobre todo la dignidad. Luego nos tocó a Galileo y a mí: esta vez nos obligaron a cambiar de nuestros nombres propios. A mí además me dejaron sin mí señorita y me destinaron a la clase del gánster; esto le venía por su mala leche, y además el individuo era falangista, de profesor nada de nada. El director pasaría a ser Miguel Deyà. Este sí que era profesor, a este lo bautizaron “escollet” ya que tenía la costumbre o manía de llevarse la mano al cuello y así como las tortugas, intentar salir del caparazón. También era un borde, se comentaba que hacía oposiciones de fogonero mayor - yo diría que lo llegó a conseguir, ya que en el infierno el fuego ha revivido.
Se pusieron normas nuevas y un lavado de imagen, las aulas fueron decoradas con unos sanscritos de medidas exageradas. Bueno, tal vez sería por mi poca estatura pero en realidad es que eran bastante visibles. De un día para otro se prohibió hablar en mallorquín y se castigaba a todos aquéllos que escribían con la mano izquierda. Una vez que nuestros nombres fueron tachados del Registro fuimos expulsados alegando que no levantábamos el brazo ni cantábamos el “cara al sol”. Nuestra madre solía decir: los cerdos y los señores tienen que venir de casta, de no ser así ni son cerdos ni señores. Esto era lo que pasaba en aquél centro que no venían de casta y lamento ofender a los cerdos.
El gánster me llamó para pasar revisión de aseo personal y me dijo: estas rodillas están sucias – claro, por el frío la piel estaba reseca y al igual que en los talones se ponían negros. Mi madre en cuanto podía solía ponerme unas gotas de aceite, pero más veces era no que si, ya que no teníamos ninguna gota en nuestra casa. Así que le dije: mi madre me lo quitará con un poco de aceite, sin este no se quita. Él me cogió y como si de un muñeco se tratara me llevó a los lavabos. Me dejó sobre un taburete, de un armario sacó un estropajo de esparto y un bote que contenía sosa. Untó el estropajo después de haberlo mojado en la sosa y de pronto un tremendo dolor corrió por mi espina dorsal al cuello, luego a la cabeza y a los ojos que dejaron caer unas lágrimas pero tenía que ser valiente y no quería ser como las niñas. Pero luego, a la segunda rodilla rompí en llanto… aquél dolor era superior a mi orgullo,
Si es que se puede llamar así, pero puedo decir que los hombres también lloran, vaya que sí. Lo ves como sí se quita, dijo aquél sádico, hice un gesto con la cabeza al tiempo que miraba la sangre y parte de mi piel en el estropajo.
No habían pasado unos días cuando el gánster me llamaba Juan Gelabert y yo no le hice caso ya que no era a mí a quién estaban llamando…en mi mente aún era Libertario, pero en cuanto vi aquél bárbaro que venía hacia mí le respondí ¡presente¡ Este me dijo: baja al despacho del director, quiere hablar contigo. Entonces me pregunté ¿qué habré hecho esta vez? Bueno, tanto Galileo como yo y algunos más, santos no éramos. Lo que pasaba es que a nosotros siempre nos veían. Una vez en el despacho del director, que estaba un piso por debajo de nuestra clase, pedí permiso: ¿se puede? Me respondieron: “Pasa y cierra la puerta”.
Pasé y después vinieron las preguntas, pero estas sin posibilidad de defensa por mi parte. “¿Qué hiciste a María Vich?” Esta era de nuestra barriada, como se diría vecina de nuestra casa. Respondí con un gesto de hombros, dando a entender que no sabía de qué me estaba hablando. “Nada”, respondí. “No digas mentiras, ella dice que le levantaste el vestido”. Entonces pensé para qué querría yo con 5 o 6 años levantar las faldas a Marieta, así es como la solíamos llamar. Cuando le dije al director “sería jugando”, este sin mirarme me replicó: “Todo el resto de la semana permanecerás cada día arrodillado en este rincón”.
No sé cómo saqué la cuenta pero, por supuesto en voz baja, exclamé: “Jooo, casi tres días...” Me puse de cara a la pared y lo que más me preocupaba era volver a ensuciarme las rodillas. Por entonces llevaba pantalones, si es que se pueden llamarse así. Estos ya habían sido de Galileo, que a la vez mi madre se los había hecho de unos del abuelo.
Os puedo asegurar que estos de quitar el frio no quitaban nada de nada, estos hubieran sido buenos para cerner arena, no era de extrañar el frío que siempre tenía,. Con el frio y mi estatura parecía un pingüino arrastrando el culo
El director me coloco cerca de él, justo debajo de un enorme crucifijo a cada lado de este tenía un retrato a lo que yo pensé, estos dos deben ser los dos ladrones pero no sé quién de los dos será el bueno, uno era el generalísimo el otro falangista José Antonio EL director de vez en cuando me observaba y al verme mirando el crucifijo el borde pensaría que estaba rezando,< cuando en realidad era que me acordaba de su santa madre>
Aquello más que un despacho más bien parecía el ante sala del vaticano sobre el escritorio otro crucifijo este algo bastante más pequeño pero también a su lado otra foto que tampoco era la del ladrón bueno ya que se trataba de Pio XII bueno en aquel colegio las ostias nunca se terminaban.
Casi setenta años ya habían pasado y cogido en la barrera de hierro contemplaba con melancolía el Colegio de Son Españolet, sé que no lo creeréis pero yo me vi jugando con mi hermano y mis amigos LLabres, si eran dos hermanos como nosotros con el más pequeño este de mi edad solíamos pelearnos a menudo pero la sangre nunca llego al rio, y ganara quien ganara el día siguiente ya éramos amigos, nunca hubo rencor entre nosotros. Luego mi vista seria a la clase justo por debajo del mástil de la bandera ésta durante tres o cuatro años tricolor, y una eternidad con solo dos colores, el amarillo del vaticano el rojo como el fuego del mismísimo infierno. En esta clase pude y fui niño y como tal fui respetado, recuerdo a mi señorita bueno siempre tuve la duda y en mi mente estaba que se trataba de un ángel que había bajo para jugar con nosotros los niños quien sabe, para mí no fue otra cosa, un ángel. Del campo siempre escogí la flor más bonita, flora silvestre, por entonces los colores eran vivos y el aroma de estas era diferente, pero no tardo en pasar el caballo de Atila. Al llegar a clase ella siempre hacia la misma comedia. ¡O! esta sí que es bonita, la cogía me daba un abraso y depositaba esta en el bote de los lápiz y así día tras día.
Un día le dijo a mi hermana que tenía interés de llevarme a comer a su casa que se lo preguntara a nuestra madre ya que la suya y sus hermanas querían conocerme. Ella les había hablado mucho de mí, si yo era muy hablanchín le contaba de que mi padre se había escapado saltando por los patios, cosa que no era verdad, lo que pasaba era que así yo lo recordaba pero la realidad era que saltaba por el patio para ir al vecino y escuchar las noticias de la península. Así que me llevo a su casa está en la barriada de Son Rapiña, recuerdo porque nunca se me ha olvidado a un jardín enorme Me sentí estar en un castillo o palacio era enorme a diferencia de nuestra casa que vivíamos con los abuelos paternos des el dichoso 18 de julio del 36, allí Antonio, Galileo y yo dormíamos en la misma cama, mi hermana Aurora con mi madre, y quien sabe con quién lo aria nuestro padre.
Me colmaron de atenciones recuerdo que por la tarde vino su novio o enamorado y los tres con el tranvía que nos dejo en las escaleras del Teatro Principal, después tras un largo paseo y a la hora de regreso el enamorado de mi señorita me compro una chocolatina Nestlé
Esto siempre me encanto, puedo asegurar que lo recuerdo tal cual e incluso percibo a aquel estupendo sabor vaya que sí, luego de regreso a casa .Fue algo que no olvidaría nunca. Lo que no recuerdo es el tiempo que trascurrió pero de la noche a la mañana ya no pude entregar mi flor, parecía como si la tierra también se la hubiera tragado, bueno fueron muchos a quien la tierra se tragara.
Fracaso escolar Un amigo mío con las mismas canas y tan analfabeto que yo un día me comentaba, que a los catedráticos se les tendría que caer la cara de vergüenza decir que ya van por el cuarto congreso para estudiar este fenómeno.
Que si la juventud es diferente, que si les riñes acuden sus padres, que no prestan atención en clase, es setera, es setera, En algo si tendrán razón, por ejemplo que esta juventud es diferente, bueno las anteriores también fueron en su día diferentes a las interiores y estas alavés alas otras.
Pero esto no es ningún fenómeno Si el Mundo a evolucionado es por esta razón los jóvenes han sido siempre diferentes empiezan por ser incendiarios luego los años les hace cambiar a bomberos, y siempre será así guste o no guste. Que los padres defienden mas a sus hijos, pues bueno mi padre no me pudo defender nunca porque este en prisión no se podía defender de aquellos que lo torturaban, un día sí y el otro también.
Así que me va a contar que ya no sepa, pero yo sí le puedo decir lo que tal vez ustedes no saben o tal vez no quieren saberlo que en este caso aun es peor. Vera yo tuve la gran suerte de venir a este complicado Mundo con el pan debajo el brazo como se suele decir, pero este pan no era para comer, sino para muchas cosas mas ya que tuve la gran suerte de nacer en un país libre y con una recién estrenada ni más ni menos que una República, ya quisieran muchos este pan para ellos. Si este pan que mis padres juntos con muchos más padres amasaron para sus hijos, este pan era para poder elegir el camino que uno quisiera siempre respetando por supuesto la voluntad de tus semejantes, Este pan también serviría para escoger la educación que más le viniera en ganas sin tener que pasar antes por el
.No, no es esto a lo que quiero llegar y así se lo dije a mi viejo compañero, se que tiene sobradas razones pero yo solo quiero hablar de lo que solo a mi familia le hicieron .Serian tres tal vez unos meses más desde que nos echaran del centro de Son Españolet pero un buen día pudimos ingresar en el centro de Juan Acorve, este en Vía Alemania, tampoco recuerdo el tiempo ni si pudimos terminar el curso pero también fuimos expulsados de este, a veces me pregunte ¿ no sería por?, si en aquel centro había una sala de recreo en esta por las tardes solíamos entretenernos con juegos uno de estos era jugar a lotería hoy se le llama bingo, a las horas los números que iban saliendo estos se ocupaban con unas fichas pero estas un buen día desaparecieron y aparecieron en la olla de mi casa si estas eran judías y como bien se dice con la comida no se juega, no creo que fuera este el motivo pero Galileo y yo nos volvimos a quedar sin cole ,
Así que otra vez la calle era nuestra hasta que un buen día mi madre, niños el lunes empezareis en casa de Dº Paco Cabrera, este medio maestro medio comediante, bueno a menudo y sobre todo por semana santa solía representar a Dº Juan Tenorio de (Zorrilla) .Y así otra vez teníamos asegurada la educación esperando que esta vez fuera para rato.
En poco tiempo aprendí a escribir y leer y fue este que un día me dijo que mañana tendría que aprender de memoria una lección esta sobre los mamíferos, la recuerdo perfectamente será porque me la aprendí con tanta ilusión que aun la recuerdo, esta era sobre los mamíferos y decía así. Los conejos son mamíferos ya que estos son alimentados con leche de su madre atreves de sus pechos, si la aprendí y la recuerdo tanto ya que desde aquella lección comprendí lo mucho que quería a mi madre esta no solo me trajo al mundo sino que siempre fui unido a ella. Por lo visto se les olvidaría cortarnos el cordón que nos unía y este aun esta sin cortar. Fueron unos meses tal vez un año pero tuvimos que cambiar ya que este tenía intención de cerrar la clase, no fue muy difícil esta vez el cambio seria dos calles más arriba de la nuestra, había otro profesor que daba clase a su casa este era Dº Bartolomé Mir y aun que este era un profesor como la copa de un pino no tenía derecho a impartir clase en ningún centro ya que este había sido encarcelado por ser socialista. Me contaría que en una ocasión sus carceleros lo sacaron para organizar el protocolo ya que tenían una visita desde Palma y ellos eran incapaces de recibir aquella visita ya que ni sabían cómo colocarse.
Con este la enseñanza fue enorme en pocos años si unos dos o tres tal vez algo mas pero ya estaba preparado para examinarme del ingreso de bachillerato, Alas horas mi padre estaba con nosotros si seria sobre el cuarenta y cuatro o el cinco bueno en aquel centro celebramos el final de la guerra mundial, el profesor me puso su mano sobre el hombro a la vez me dijo. Gelabert tu padre estará muy contento, Si en su rostro se ponía ver tal vez el rostro también de mi padre, ya que el fascismo había sido derrotado por la “democracia” .Así que la ilusión de mi padre seria de que yo estudiara derecho, bueno era casi lo más apropiado, de medicina en mi casa teníamos una salud de hierro y el apetito ni te cuento. Los estudios iban de maravilla si puedo decir de que era el más adelantado, pero tenía un problema, este era que nunca quise ni tan siquiera leer nada de religión ni me interesaba la historia sagrada, siempre tuve en mi mente unas palabras bueno entre otras pero esta sería la que más me morco el rumbo.
Aquel domingo aviamos estado escuchando misa, si, si mi madre cada domingo nos mandaba a oír el sermón luego nos recomendaba que al salir besáramos los pies de un enorme santo Cristo al tiempo que le pidiéramos que nos trajera a nuestro padre, Esto, domingo tras domingo, aquel domingo al terminar el sermón no baje a la planta baja donde domingo tras domingo nos enseñaban catecismo así que me perdería el vale para entrar en la sala de cine, por la noche aquel domingo junto con un amigo Bernardo nos pusimos por la parte del patio y como hacía calor atreves de las ventanas podíamos mal ver algo de la película Pero fuimos sorprendidos por el cura este se dirigía a su despacho bueno creo que se llama sacristía, si aquél era el camino para llegar a ella. ¿Qué hacéis vosotros aquí? Y volvió a preguntar ¿no habéis bajado al catolicismo? Pues si queréis ver la película ir a vuestra casa y me traéis un real cada uno, seguro que vuestros padres trabajan ¿no?, Bernardo fue el primero en contestar, si ¿y el tuyo? me pregunto no el mío no trabaja está en la prisión, ¿Por ladrón? No, no por sus ideas esto era todo lo que sabía de mi padre, pensé que no era tan malo como lo de ladrón, me equivoque ya que aquel borde con gritos y fuera de si me dijo, seguro que tu padre era de aquellos que mataba gente por la calle, ¡¡ fuera y no te quiero volverte a ver¡¡.fuera. Salimos Bernardo algo mayor me puso su brazo sobre mi hombro y al verme llorar dijo, deja el borde este.
Así que aquel día en la escuela Dº Bartolomé me diría, Gelabert no te podrás examinarte para el bachillerato necesitas la religión, No espere para consultarlo con mi padre la respuesta fue clara y rotunda por mi parte, si no me puedo examinarme no lo hare, pero lo que estoy seguro es no leer nada de la religión.
Aquel día antes de irme de clase este me volvió a decir, sabes te podrías examinarte en el instituto de comercio allí no necesitas la religión, el lo había consultado con sus hijas, de cuatro que tenía tres ya eran profesoras y su señora había sido directora del centro público Son Españolet, pero esta fue desplazada y al retiro allí por el treinta y siete.
Solo lo comente con mi padre, este me dijo, tú tienes que hacer lo que veas mejor para ti, pero lo que vamos hacer es que no lo contaremos a nadie, lo guardaremos por ahora. Tanto fue así que mis hermanos siempre me llamaban el abogado, en realidad a mí tanto me daba estudiar una cosa que otra, solo quería aprender gozaba de ello
Por esto mi padre me busco un profesor para que me diera repaso por las tardes, este estaba en una pensión cerca del teatro Balear, si así también se llamaba dicha pensión, Balear aquel anciano y cansado profesor no era ni más ni menos que el catedrático de lengua francesa don Luis Ferbal ,este solo hacia unos meses que había salido de prisión, mi padre con y unos compañeros se hicieron cargo de sus gastos, la lastima fue que esta ayuda fue corta ya que aquél montón de sabiduría y bondad pronto nos dejaría, su delito solo fue querer repartir estos valores con gran ilusión y cariño, su recompensa represión cárcel y muerte Cabria decir aquello de, perdónalos, no saben lo que hacen También le tocaría a Gabriel Viñas i Morant catedrático de pedagogía, solía ir al bar Triquet a jugar al truc y algunos domingos arbitraba partidos de futbol en Son Canals.
La bondad de estas catedrales de sabiduría fue la causa de sus represalias, seguro de que ellos sabrían solucionar el dichoso “fracaso escolar” seguro que si, Ellos enseñaban con el corazón no miraban el reloj tan a menudo, el tiempo no tenía valor para ellos . Recuerdo lo que me diría Dº Pedro no recuerdo el apellido, este había sido profesor por supuesto también encarcelado.
Este diría: Con la ilusión y sabiduría de aquellos hombres hoy España sería una Universidad es mas en los frentes como después en las cárceles estos no dejaron de enseñar y trasmitir la cultura y sus valores, pero ya lo dijo Dº Quijote, Sancho con la iglesia hemos topado.
Vino el día del examen Dº Bartolomé me llevo al Instituto de la escuela de Comercio, también venia mi madre, espere que me llamaran y en cuando me toco subí al estrado, no recuerdo si eran cuatro o tal vez cinco los profesores pero recuerdo las preguntas buen solo algunas, en geografía decir un satélite de la tierra, fácil en el día de hoy seria mas difícil, leer unos párrafos del Quijote, luego analizar las palabras Ahora tocaban las matemáticas, desde donde estaba situada la pizarra podía ver perfectamente a mi madre, esta con las manos juntas parecía como si rezara a su Dios.
Yo la miraba y con el pensamiento y el corazón le decía, mama reza por ti los números déjalos para mi, si, de estos estaba seguro el cien por cien además tenía con migo a quien más quería en este mundo no fallaría. Luego tocaría unas prácticas con las maquinas de escribir pero estas que había unas quince tal vez mas, ninguna de estas escribían se comentaba de que las buenas habían desaparecido, así que esta prueba se suspendió. Baje dirigiéndome donde mi madre y Dº Bartolomé esperaban, Abrase a mi madre al tiempo que Dº Bartolomé me decía.
Todo ha ido bien vosotros esperar las notas yo me voy tranquilo Mi madre y yo esperemos y el resultado fue un APROBADO. No quisimos montarnos al tranvía ya que queríamos pasar por la fabrica y dar el resultado a mi padre así lo hicimos. Recuerdo la alegría de este solo él y yo sabíamos que no sería abogado pero dejemos que mis hermanos siguieran con su ilusión, al primero que se lo dije fue por supuesto a mi Galileo, no podía esperar más.
A la mañana siguiente con mis libros volví al colegio pero como tenía permiso de mis padres me pare a una tienda de comestibles como solíamos hacerlo comprando unas almendras o higos secos, luego mi madre al final de semana lo pagaba.
El tendero, si este Bernardo, al verme con mis libros me pregunto ¿no te tenias que examinarte ayer? si y así lo hice, no te fue bien ¿e?.... Si muy bien, era muy fácil además mis padres me han ayudado muchísimo. Salí de la tienda, no cogía en mi, sabía que también en la tienda había sacado una nota más alta que la del instituto El hijo del tendero ya iba por el segundo intento y esto en colegios de mucho rango y un buen bocata cada mañana, por mi parte además gozaba dar la importancia de mi éxito a quien más se lo merecía, mis padres eran muchas las cosas que tuve que oír sobre ellos sin ser ninguna de ellas cierta. Así que en el colegio tenía que ser el más aplicado, y en la calle no podíamos tener miedo a nadie, así que muchos padres nos tenían que respetar si en realidad querían a sus hijos, no es que fuera muy justo pero esto mismo pensábamos nosotros.
En el colegio de Dº Bartolomé ya no pude seguir ya que todos los que allí iban a repaso era de bachillerato así que tuve que buscar otro centro, este en la calle Vallori de Palma había una academia era Academia Mayol, mi madre nos dijo de que esta era de un hijo de una prima suya. Con mi madre fuimos y estuvimos hablando con el director este también Mayol como mi madre e hijo de una prima Le pedimos para poder asistir en dicho centro para el repaso, luego mi madre le hablo sobre el pago este después de una pausa dijo.
Tía Carmen lo tengo que consultar con la junta, la semana que viene os contestare, unos abrazos y un hasta luego, al salir mi madre me dijo, Tario no importa que volvamos, que hizo cambiar a mi madre, pues que al salir en salas de la academia los profesores llevaban las batas negras, estas con docenas de botones, así que dijo, mi sobrino no pinta nada solo pone su apellido, la junta pertenece a otra gente, ya sabemos el resultado.
No volvimos más por allí. Así que seguí en el instituto por libre pero luego vino lo que vino y esto fue que mi padre nos tuvo que volver a dejarnos escapándose esta vez seria a Marsella.
Seria sobre el cuarenta y seis así que mi casa otra vez estaba vigilada por los cuatro costados de día y de noche, Además en nuestra casa el peso recaía sobre Antonio y Galileo, estos eran los únicos que trabajaban, bueno también Aurora en lo que podía.
Por mi parte seguía con los estudios, en el dormitorio donde los tres dormíamos en la misma cama, tenía una tabla en la pared y una pequeña lámpara de poca densidad para no molestar a mis hermanos pues estos se tenían que levantar alas cinco para empezar a la fábrica de cristal Casa LLofriu. Ante este panorama tome una decisión cerré mis libros y dije a mi hermano Antonio, buscarme un trabajo dejo los estudios ¿estás seguro de lo que dices? Tu buscarme un trabajo que se lo que digo. A veces mi hermana me recuerda aquel día, estuviste toda la noche llorando te gustaba mucho estudiar, no te pudimos convencerte.
Por entonces contaba con catorce años y puedo asegurar que no me arrepiento de lo que hice ya que de haber llegado a ser un abogado jamás hubiera podido llevar a los tribunales a todos aquellos que tanto daño nos hicieron Ni al juez que nos tacho nuestros nombres ni a la iglesia que nunca nos hablo con amor, más bien siempre con terror estos nos hablaban mas del infierno que del cielo, de este solo sabemos que ay un portero con una llave.
De los infiernos lo sabemos casi todo, las calderas, su temperatura y el ambiente, poco les ha faltado para explicar, diríase que lo conocen muy bien. Estos han perdido el tiempo en hacernos miedo pero lo que han conseguido ha sido lo contrario pues en nuestro equipo de futbol el real Mallorca la mascota es un simpático y divertido Demonio, y como hoy estoy de buen humor valdría decir aquello de y que Dios nos lo conserve. Llevan siglos impartiendo terror, castigos y amenazas constantes. Según el diccionario de la Real Academia Española un terrorista es el que predica el terror y de actos terroristas la “santa” inquisición, sabía un rato largo. Si me alegra no haber sido abogado, pienso que aun habiendo sido reprimido a cotas altas siempre he sido un Seneca, no un idiota en libertad.- Siempre fui lo que quise ser y aquello que quise soy
Nadie ni nada me hizo cambiar, ni, frio, hambre, insultos y muchas ostias, la dignidad siempre estuvo por delante. Aun que por poco tiempo conocí una República que ya quisieran muchos, Conocí aquellos o parte de ellos los MAESTROS de la República además estuve arropado y protegido por una gran familia, desde mis abuelos, padres y hermanos, ¿Qué más me puede ofrecer la “santa iglesia”?. Que no tenga ya
Mi protesta a los catedráticos es que la Universidad no les pertenece bueno en su totalidad, está también es parte de mis hijos mis nietos y bisnietos ya que también contribuimos con nuestros esfuerzos Se que estudiar es un “esfuerzo”, pero comprenderán que nosotros analfabetos currantes con nuestro esfuerzo colaboramos a estos estudios, Bien seguro y mi buen amigo canoso y casi tan analfabeto que yo está de acuerdo.
Que si fuera necesario aumentaríamos nuestros esfuerzos para que la cultura sea en beneficio de todos sean quienes sean y tengan el color que tengan. Pero que los sabios también se acuerden de nosotros, ya que a estos les encomendamos nuestro futuro como hombres libres.
Pensamos que la Universidad solo tiene que tener un color, claro y transparente, para esto si valdría un gran congreso pero enserio
La juventud de esta generación tiene el derecho y deber de saber la Memoria Histórica, Y aun que algunos crean que estas cosas a la juventud no les interesa sería bueno y también justo que ellos puedan ser quienes digan si les interesa o no.
Ellos también quieren y deben participar al desarrollo de su futuro preguntémosle, ya que según ellos quieren un voto de confianza de los mayores, no los defraudemos y démosle este voto seguro que no nos defraudaran.
Libertario Gelabert
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